Me siento vacío, perdido, olvidado. Alejado de su bienestar, de su ser quién es. Arrastrado hacia un no sé dónde. Esclavizado por un no sé qué. Escucho un zumbido, algo que hace eco. No estoy seguro de donde viene, quizás es de adentro mío.
Es extraño, no lo familiarizo. Su presencia ha irrumpido algo a lo que yo ya estaba acostumbrado. Me empiezan a doler los oídos. El sonido retumba en mi cabeza y no sé qué hacer. Miro bajo mi sábana. No hay nada. Siempre ha habido nada. Solo ese molesto y agonizante zumbido.
Me siento hundido, prófugo en aguas muy profundas. Atormentado bajo una humareda penetrante, sofocante.
Quizás no sea yo, quizás sea algo de allá afuera. Pero si estoy bajo el agua, me estoy asfixiando. Humos, niebla, sueños. Quizás esto sea un sueño. Quizás esté soñando y todo lo que necesito es despertar. ¿Pero para qué? Antes estaba bien, o al menos eso creía. ¿Antes de qué? Del sonido claro. Ah sí, el sonido, el zumbido. Todavía lo oigo. Por un momento lo había olvidado. Ahora es más fuerte. Más perturbador. Más intoxicante... Creo que tengo una plaga acá adentro. Háganme un favor y llamen al exterminador, les estaría sumamente agradecido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario